Flora y Fauna

VEGETACIÓN

Cultivo del Cereal

Cultivo del Cereal

Históricamente la zona sur de la Cuenca, dónde se encuentra la Cendea, estaba ocupada por los encinares que caracterizan un clima mediterráneo. En esta zona de encinares había abundantes claros que serían aprovechados por el hombre primitivo para cultivar las tierras.

Con el paso de los años, el hombre comenzó a ensanchar esos claros, aunque para ello tuvo que talar o quemar gran cantidad de árboles. Comienza así la tradición cerealista de la Cuenca en general y de la Cendea de Cizur, en particular. De aquellos inmensos bosques, no queda prácticamente nada. Actualmente casi todas las tierras de la Cendea están dedicadas al cultivo de cereal.

Las especies más abundantes en la zona son:

  • Pino Negro: Ocupa las laderas norte y sur de la Sierra del Perdón, así como algunas pendientes que no pueden dedicarse al cultivo. Árbol de copa densa, cuya altura rara vez supera los 20 metros. Esta especie introducida para repoblaciones, es de crecimiento rápido, sus hojas rígidas y punzantes miden entre 8-12 cm y son de color verde oscuro. Las piñas cónicas y lustrosas, tiene escamas de apéndice mocho. Por su rápido crecimiento es utilizado para la repoblación, y se distingue del resto de pinos por una yema gris-rosácea.
  • Boj: Arbusto que acompaña al pino en algunas zonas del Perdón. Puede llegar a medir 8 metros de alto. Su tronco tiene una corteza amarillenta muy ramosa. El follaje de este arbusto es denso, mientras que sus hojas, elípticas, verde-oscuras y persistentes, enrojecen por el frío en invierno. Las flores de este arbusto son pequeñas y blanquecinas.
  • Coscoja: Frondosa y de clima mediterráneo, abunda en la vertiente sur de la Sierra del Perdón. Se trata de una mata densa y baja de 1-2 metros de alto, aunque en ocasiones puede llegar a medir entre 3-4 metros. Sus ramas son muy rígidas, tortuosas y enmarañada y sus hojas son duras y persistentes, de contorno pinchudo, ondulado, de color verde lustroso por ambas caras. Este arbusto florece en abril-mayo y los frutos, unas bellotas amargas con cúpulas rígidas que cubren su mitad, maduran entre agosto y octubre.
  • Olmo: Es un árbol frecuente en las carreteras y caminos, de talla media, mide entre 15-20 metros de alto. Su tronco recto, elevado y grueso, tiene una corteza primero grisácea y luego resquebrajada, pardo-negruzca. Las hojas del olmo son simples, y desiguales en la base. Las flores hermafroditas, aparecen en las ramas del año anterior.
  • Chopo: Muy abundantes en las orillas y proximidades de los arroyos, ríos y barrancos. Se trata de un árbol de 20-30 metros de alto. Con el tronco derecho, más bien grueso, su corteza es grisácea y lisa, aunque pronto se agrieta dando costillas negruzcas. La copa es muy amplia y poco densa. Las hojas del chopo aparecen en invierno y caen en otoño, después de amarillear. Sus flores masculinas o femeninas cuelgan entre febrero-marzo y dan unas semillas algodonosas en abril-mayo, muy abundantes todos los años.

Además de estas especies, en la Cendea de Cizur podemos encontrar arbustos como la zarza-mora, el pacharán, los espinos, etc. Todos ellos muy abundantes en los ribazos. Como dato curioso podemos destacar, en las proximidades de Guenduláin, una zona de helechos, a pesar de que esta planta es típica de climas más húmedos.

FAUNA

Debido a los numerosos campos de cereal encontramos en la Cendea de Cizur una fauna bastante reducida. Los más numerosos son los córbidos, picarazas y pájaros de rastrojera. A pesar de ello, podemos destacar, aunque en pequeña cantidad, anfibios como el sapo común, la rana verde, o los tritones y peces, como las carpas.

En el caso de los reptiles, podemos encontrar lagartos verdes, lagartijas y culebras, como la coronela.

La Cendea de Cizur cuenta con un reducido número de mamíferos entre ellos el zorro (Sierra del Perdón), el tejón, la liebre, bastante escasa, el topillo de campo, el erizo y el topo.

Entre las aves podemos encontrar habitualmente urracas, cuervos, grajos, aguiluchos, mocuelos, lechuzas, codornices y gorriones. La Cendea es también zona de paso de abundantes aves migratorias, en otoño (pasa) y al final del invierno (contrapasa). Entre ellas, tórtolas, palomas, zuritas, palomas torcaces, grullas, malvices, golondrinas, tarines, jilgueros, etc. El paso de estas aves (en especial la paloma torcaz) supone para algunos concejos (Zariquiegui, Astráin, Undiano) una fuente de ingresos considerable, ya que periódicamente arriendan, mediante subasta pública varios puestos de caza situados en la Sierra del Perdón.